jueves, marzo 27, 2008

Meme from Ami

Pues hala... dado que Ami me nominó para hacer el meme, allá voy yo. Este blog tb ha sido mancillado por los memes... diooooos xD

Reglas:

1-Nombrar a la persona que te ha nominado, poner un link a su página y estas reglas en tu blog.
Pues eso, fue Ami la que me nominó...

2-Compartir cinco cosas sobre ti mismo, algunas rarezas o algunas al azar.
Pues a ver...
- Estornudo cuando paso de estar de la sombra al sol... mucho. Es una cosa curiosa xD
- Tengo las manos muy grandes. Aproximadamente tendría que medir 10 cm más para tener compensadas las manos con el resto del cuerpo.
- Hay dos cosas que puedo controlar con dedicación: la vergüenza y el miedo. Cosa curiosa porque soy bastante vergonzoso y muy miedica, pero si alguien me ve preparado para lo que se me viene nunca lo diría x)
- Soy muy ordenado, salvo en mi territorio... mi habitación es un desastre, el resto todo en su sitio.
- Soy zurdo... sin más xD

3-Nominar a cinco personas, poniendo su nombre y el link a su blog al final del post.

A la cargaaaaaa... Ame, Ino, Yin, Thor y.... yuka... ahí estáis x)
Sustituiremos blog por flog, que más o menos...

4-Hacer saber a estas personas que están nominadas dejando un comentario en su blog.

Voooooy...

Y hasta aquí pescado vendido... otro día otro x)

martes, febrero 19, 2008

Para Ame - Cicatrices en forma de Corazón

Hace tiempo que no escribo, y eso para un blog es malo xD

Bueno, la entrada de hoy es una dedicatoria. Dedicatoria a una persona que se ha ganado todo mi cariño en los últimos meses y que hoy cumple años. Así que la entrada de hoy va dedicada a ella. Y para ella he traducido una de las canciones más bonitas de Lullacry (que eso del inglés no va con ella xD)

Para ti, Ame, Heart Shape Scars... (adornado con Hikaru y Kaoru de Ouran xD)










Letra en Español (traducida por mi)


(Estribillo)
Estoy en blanco
Está escrito en mis ojos
Eres todo lo que quiero
Eres la única

Sólo con intentar capturar tus latidos
me ayuda a olvidar el dolor
Nena, me haces sentir completo
Eres la única
Y a tu lado me despojo de mi orgullo
Eres la única

(Estribillo)

Todas las palabras sobre la tierra
Pierden su significado cuando estoy contigo
Te quiero, si sirve de algo
Eres la única
Y a tu lado me despojo de mi orgullo
Eres la única

(Estribillo 2)
Estoy en blanco
Está escrito en mis ojos
Eres todo lo que quiero
Eres la única
No me importa si duele
Cicatrices con forma de corazón
Eres todo lo que quiero
Eres la única

Y a tu lado me despojo de mi orgullo
Eres la única

(Estribillo 2)




Letra Original


(Chorus)
I'm lost for words
It's written in my eyes
You're all I want
You're the one

Just try to capture your heartbeat
Helps me to forget the pain
Baby you make me feel complete
You are the one
And by your side I strip my pride
You are the one

(Repeat chorus)

All the words on this earth
Lose their meaning when I'm with you
I love you for what it's worth
You are the one
And by your side I strip my pride
You are the one

(Chorus 2)
I'm lost for words
It's written in my eyes
You're all I want
You're the one
I don't mind if it hurts
Heart shaped scars
You're all I want
You're the one

And by your side I strip my pride
You are the one

(Repeat chorus 2)



jueves, noviembre 29, 2007

Tales From The Inner Lands - Principio de la Oscuridad (Parte III)

Última parte de éste capítulo que cierra el principio de esta historia. He aprovechado esta parte para que Banshee le cuente un poco cómo están las cosas en el mundo al recién llegado. A partir de aquí mi idea es continuar con historias cortas relacionadas entre sí, pero no necesariamente unidas por sucesos.

Espero no haberme enrollado mucho con las explicaciones, que lo disfrutéis ^^



Principios de la Oscuridad (Parte III)

Banshee se despertó en mitad de la noche. Aún reinaba la oscuridad. Faltaban varias horas para él amanecer, sin embargo había dormido tan plácidamente que parecía que hubiese dormido hasta bien entrada la mañana.

Miró a su alrededor. A su lado yacía un chico, con el pelo rojizo, desnudo y parcialmente cubierto por una sabana. Banshee sonrió a verlo, mirando como dormía tan plácidamente como posiblemente ella misma había dormido.

Aún sin ser Merodeador, todos los oficiales habían estado de acuerdo en dejar entrar al muchacho en su refugio secreto. No obstante habían preferido también no correr riesgos innecesarios. Tal y conforme se le permitía la entrada al novio de Nana, que tampoco era Merodeador, Omega le había cegado la visión hasta llegar allí, mientras Nana usaba una melodía de confusión. De esa forma se aseguraban los Merodeadores de que sus invitados no recordasen el camino al refugio. Un método algo brusco, pero necesario para un grupo del que nadie se fiaba. Que aquel refugio se descubriera sería peligroso para todos ellos, no sólo para los oficiales, sino para todo Merodeador que buscase un lugar acogedor donde descansar sin temor alguno.

Banshee se levantó de la cama y se dirigió hacia uno de los lados de la estancia, donde un cristal psíquico centelleaba sin descanso. Pasó su mano sobre el cristal y el brillo se apagó.

- Para nuestras armas... - se dijo a sí misma – si supieran qué otros usos les damos a los cristales... - sonrió pensando en la idea. Aparte del uso que la gente del interior pensaba que los Merodeadores y malditos les daban a los cristales, el de catalizadores de energía para sus armas, Banshee había encontrado un uso para éstos que a ella lo encontraba mucho más satisfactorio. Cuando era activado por alguien, el cristal podía crear un vínculo psíquico entre ésa y otra persona. Los sentidos de ambas personas eran compartidos a partir de ese momento y cualquier relación íntima se podía convertir en una experiencia indescriptible.

Dejó el cristal, ahora apagado, nuevamente en un rincón de la estancia y se dirigió hacia la entrada. Dos lunas, una roja y una azul, se alzaban en el cielo creando una intensa luz violácea que bañaba la piel oscura de su desnudo cuerpo. Se quedó mirando un momento las dos lunas, como si sintiera su luz en su rostro. Después bajó la mirada, contemplando el silencioso valle.

Ella y el chico se encontraban en una cueva a varios metros de distancia del suelo. Desde allí se podía observar prácticamente todo el valle, aunque éste estaba prácticamente cubierto de árboles y sólo se podía observar parte de las ruinas de los edificios de antaño. Sólo dos sonidos se podían discernir, el del viento cabalgando entre la arboleda y el de la cascada, al otro lado del valle.

Por detrás, alguien le abrazó. Él acababa de despertarse, apretó sus brazos alrededor de la cintura de Banshee y apoyó su cabeza sobre su hombro. Ella respondió echado su mano hacia atrás para poder acariciar la cabeza del chico.

- Este sitio es hermoso – dijo él.

- Me gusta tanto. Lo encontramos hace unos años abandonado. Desde entonces ha sido nuestro refugio y el de todos aquellos que se nos quieren unir.

- ¿Qué era antes de llegar vosotros?

Ella ante la pregunta cambió su voz a un tono más triste. Su mente pareció recordar tiempo atrás.

- Hace un tiempo era un lugar de encuentro entre viajeros. Aquí se reunía gente de todos los rincones de este mundo. Podías encontrar descanso si era lo que buscabas o música y bebida si querías diversión. Era un lugar donde encontrar un poco de paz. – hizo una pausa y soltó un suspiro – pero parece que en este mundo nadie está a salvo de la maldición. Los malditos vinieron y sumieron el valle con una plaga... Murió mucha gente – volvió a hacer otra pausa – Poco después el valle fue aislado para prevenir la propagación de la plaga... el valle fue olvidado. Al tiempo lo encontramos nosotros, entramos por una entrada que sólo nosotros conocemos.

- ¿Y esa maldición de la que hablas?

- El Awryn. Una maldición de antaño que aún perdura en nuestros días. Nos convierte en violentos, irascibles. Nos condena a las sombras y hace que luchemos contra nuestros propios amigos y nuestros propios amantes...

- ¿Has dicho “nos”? - preguntó con cierta sorpresa él - ¿Quieres decir que estáis malditos vosotros también?

- No, ya no. - suspiro ella – Salvo tú y el novio de Nana, todos los que nos encontramos en este valle estuvimos malditos tiempo atrás. Todos los Merodeadores lo estuvimos alguna vez, somos los pocos que han conseguido librarse de ella sin morir o ser asesinados antes. Pero aún hoy recordamos nuestros pecados y tenemos que sufrirlos.

Él suspiro. Apretó sus brazos y su cuerpo contra ella y le dió un beso cariñoso en el cuello.

- Lo siento – dijo él – debe ser duro vivir así...

- Lo es, pero más por culpa de la gente, que te recuerda tus propios pecados. Es por eso que Alfa, Omega y yo creamos los Merodeadores, para tenernos entre nosotros y poder ayudarnos. – hizo una pausa sonriendo – Aunque también tiene su lado bueno. No hubiese conocido a todo mi equipo si no fuese por la maldición y por la gente que nos repudió. Y... - Banshee levantó la mirada hacia atrás para mirarlo a la cara y le sonrió – no podría haber visto en la oscuridad si no hubiese estado un día maldita.

- O sea – dijo el riendo - ¿qué la maldición te ayudó a ganarme esta tarde? Pero, ¿cómo es eso posible? Ya no estáis malditos, ¿no?

- En primer lugar... te gané yo sola. Y no necesitaba poderte ver para haberlo hecho. – le sacó la lengua divertida – Y en segundo, los poderes de las sombras aún los tenemos en parte. Son el regalo por mancillarte el alma, te otorgan poder pero a un precio. Y se conserva parte de ese poder al quitar la maldición. El poder usar el cristal que he usado esta noche, también es parte del regalo de las sombras.

- Ese cristal... Tengo que comprarme uno – dijo entre risas él.

- Tú no puedes usarlo – rió ella también – debes haber estado maldito antes. Sólo nosotros podemos... yo, Alfa, Omega, Nana – señaló hacia la arboleda, en dirección a la cascada – Si miras detenidamente, puedes ver la luz del cristal de Alfa y Omega que usan juntos.

- ¿Ellos son... amantes?

- Sí – dijo Banshee sonriendo – son gays. Sorprende un poco cuando lo descubres, ¿veerdad?.

- Parecen más amigos que otra cosa, nunca lo hubiese adivinado.

- Lo sé, me gusta como se llevan entre ellos. Me gusta la relación que hay entre los miembros de los Merodeadores. Nos llevamos muy bien, y eso cuando necesitamos luchar se nota... Luego está Nana, su caso aún es más especial. Su novio no es exterior, es un exiliado.

- ¿Y eso que significa?

- Que es un humano corriente aquí y en el otro lado. No tiene un cuerpo interior como nosotros, no puede sentir o manejar los elementos y sólo puede venir aquí si es acompañado por nosotros y por cortos periodos de tiempo. - Banshee suspiró – Realmente ella muy bien todo este asunto. Incluso piensa que puede haber una manera de librar del exilio a su novio y traerlo definitivamente aquí. Espero que lo consiga.

De repente Banshee se notó algo que le oprimía los brazos y las piernas, junto a un leve calor. El muchacho había enrollado sus alas en sus extremidades y estaba parcialmente inmóvil. Mientras, él le susurró al oído:

- Realmente te preocupas por los tuyos. ¿Sabes que eres adorable.

- Hago lo que puedo – dijo ella sonriendo y sintiendo que el corazón se le aceleraba.

Él la envolvió completamente con sus alas mientras abrazándola le daba un cálido beso...

***

Otro largo día de entrenamiento en la academia. Estaba cansado y no tenía ganas de descansar. A pesar que era mejor que ella, aquella chica, Ondina, no paraba de repetir una y otra vez los combates. La había vencido hoy una decena de veces, ¿cuántas más quería antes de entender que aunque ella fuera la instructora y él el alumno, ella no tenía nada que hacer?

Golpeaba incesantemente la lanza de Ondina con sus dos espadas. De tanto en tanto, conseguía abrir su guardia y en ese momento aprovechaba para hundir su ataque. Le parecía sencillo, al menos al principio. Desde hacía un rato, un fuerte dolor de cabeza no le dejaba pensar y estaba exhausto por los combates. Al final sucedió lo inevitable, en una de tantas embestidas del chico, éste estaba demasiado cansado y Ondina no tuvo piedad, le golpeó con todas sus fuerzas con su lanza.

- ¡Mírame! - dijo Ondina severamente - ¿Cómo me ves?

- ¿Qué? - dijo él mientras se levantaba a duras penas – No entiendo

- ¿Por qué te he vencido esta vez? - hizo una pausa para que contestara, pero él no tenía ni idea de lo que ella estaba preguntando – Fijándote un poco lo entenderías. Estás al límite de tus fuerzas, mientras yo aún conservo fuerzas. Debería sorprenderte sabiendo que llevamos el mismo tiempo luchando. – hizo una pausa y bajó el tono de voz, relajándose un poco, aunque siguió con un tono severo – Usas demasiadas energías, debes aprender a no hacer movimientos inútiles. No puedes asegurar nunca que o vas a enfrentarte a un solo adversario. Y eso, por muy bueno que seas, te puede pasar factura. - respiró profundamente – Bueno, creo que lo dejaremos por hoy... Piensa en lo que te he dicho.

Dicho esto, Ondina se retiró. Él se quedó sentado sobre la arena del patio de entrenamiento. Estaba furioso, aquella chica lo había puesto furioso. No sabía cómo pero se lo haría pagar. Se había aprovechado de que tenía un fuerte dolor de cabeza, posiblemente también un poco de fiebre y se sentía algo débil.

Dos estudiantes más pasaron por allí. Iban murmurando algo, pero se detuvieron cuando lo vieron. Dijeron algo en voz baja y luego se alejaron más deprisa que antes de verlo. Pero, ¿qué le pasaba a todo el mundo hoy? No podían simplemente dejarlo vivir su vida en tranquilidad.

Decidido, se marchaba de aquella estúpida academia. No conocía aquel mundo y no sabía a donde ir, pero ya encontraría algo. Ahora sólo quería salir de allí lo más rápido posible, aquel lugar se le estaba haciendo agobiante por momentos.

***

Al día siguiente, por la mañana, Banshee fue llamada a la academia. Muy buenas o muy malas noticias, sólo por algo de suma importancia le hubiesen dejado entrar en aquel sitio. Y no se esperaba muy buenas noticias, un mal presentimiento le abordaba.

Al llegar al despacho del director de la academia se encontró allí a Ondina, sumida en una discusión con éste. Cuando Banshee entró, ambos la miraron y callaron. Guardaron silencio mientras ella cerraba la puerta.

- Banshee, tenemos que darte malas noticias. - Ondina fue la primera en hablar y lo hizo con cierta tristeza en su tono de voz. Los peores temores de Banshee se estaban cumpliendo. Ondina hizo una pausa para conseguir decir lo que quería – El chico nuevo ha sido maldito.

Al oír esto, los ojos de Banshee se abrieron de par en par y sus pupilas se contrajeron. No daba crédito a lo que estaba oyendo.

- Pero, ¿cómo? - dijo ella con voz entrecortada – El Awryn solo afecta a los más débiles. Él era un alado, no debería afectarle lo más mínimo.

- Esto solo viene a comprobar lo poco que sabemos de la maldición en realidad. - el director de la academia habló en ese momento, más calmado que ellas dos, pero en su voz también se palpaba la preocupación. - Sea como sea, es verdad. El muchacho ha golpeado a dos guardias que intentaron identificarlo y se ha escapado hacia las tierras malditas. Un grupo de guardias ha intentado seguirlo pero le ha perdido el rastro. Definitivamente... creo que lo hemos perdido.

- Tenemos que idear un plan para detenerlo antes de que sea demasiado tarde. – se apresuró a decir Ondina – nunca hemos luchado contra un alado y puede llegar a ser una grave amenaza si no lo detenemos a tiempo. - dicho esto hizo se calló. Se dio cuenta de que Banshee estaba allí, sin prestar atención, con la mirada perdida, sin poder asimilar lo que había escuchado. Se acercó a ella. - lo siento.

- Sí, ya. Supongo... - Banshee mantenía los ojos totalmente abiertos y mirando al vacío. Dicho esto abandonó la sala.

Cabizbaja y con los ojos cerrados, Banshee contuvo las lágrimas. Sólo apretó los dientes y los puños.

- Toda la vida has tenido mala suerte, Banshee – se dijo a sí misma - ¿cómo esperabas que fuese esta vez?... La primera vez que te has enamorado...

***

Fuera, en la plaza delante de la academia estaban esperando Alfa y Omega. Banshee se dirigió hacia ellos, con una mirada seria, con una mezcla de enfado y tristeza. Cuando llegó donde estaban ellos, pasó de largo, dejando confusa a la pareja.

- ¿Dónde vamos? - preguntó atónito Alfa, mientras él y Omega la seguían.

- A solucionar un asunto. – dijo ella con firmeza – A erradicar de una vez por todas el Awryn de este mundo o a matar al nuevo...

Ellos no comprendían muy bien de qué estaba hablando, pero la seguían de cerca al mismo ritmo que ella.

- Jefa, ¿estás bien? - preguntó Omega

- ¿Bien? Estoy todo lo bien que me podría sentir. Y tú, ¿Cómo te sentirías si fueses la única persona que puede matar a quien amenaza toda una nación y estuvieses enamorado de él?


lunes, noviembre 19, 2007

Tales From The Inner Lands - Principio de la Oscuridad (Parte II)

Banshee a veces no entendía el comportamiento de Ondina. De vez en cuando hacía las cosas que parecía que las hiciese expresamente por rencor, pero otras, como lo que había hecho ahora, demostraban una amabilidad incomprensible. Que hubiese conseguido que el chico y ella se quedaran a solas era algo que le agradecería durante mucho tiempo, si es que Ondina se lo permitía.

Banshee lo miró a la cara mientras se acercaba al scanner. Estaba con los ojos cerrados, como sumido en un sueño, inmóvil, esperando (suponía Banshee) que alguien le dijera que la prueba había terminado.

-¿Cómo te encuentras? - le preguntó Banshee, sin acertar a una pregunta más concreta. Aquella situación le resultaba un tanto violenta, era la primera vez que se encontraban hablando dentro del Interior y, con sus cuerpos allá dentro, era como si volviesen a conocerse de nuevo. El muchacho abrió los ojos ante la pregunta, para ver con quien hablaba.

- Un poco... extraño. Aún no me he acostumbrado al cambio - se miró las manos extendiendo el brazo hacia adelante - mis manos, mis pies, mis brazos y mis piernas... de pronto todas mis extremidades miden más. Es una sensación extraña, aún ando tropezándome con el suelo.

Banshee sonrió. Se recordó a sí misma en su habitación, enredada con su propio pelo e intentando llegar al cuarto de baño para mirarse la cara en el espejo, años atrás, cuando experimentó el primer cambio.

- A todos nos pasa la primera vez - le dijo un tanto divertida - te acostumbrarás. Es más, habrá cosas que disfrutarás mucho. ¿Has probado ya a ver en la oscuridad?

- ¿Ver en la oscuridad?

- Sí. Perteneces a una de las razas del fuego. Cuando aprendas cómo, podrás ver la radiación infrarroja. No sé como es, no puedo hacerlo - sonriéndole otra vez, Banshee se dio cuenta de un detralle - ¿Y bien? ¿Me veo muy diferente en este mundo?

El chico la miró extrañado.

- ¿Nos... conocemos?

- Obviamente sí me veo diferente - rió Banshee - Bueno... sigue gustándome leer a Heinlein.

Ante aquella revelación, el muchacho abrió los ojos de par en par, como si hubiese descubierto una verdad que siempre había tenido delante.

- ¡Eres tú! - gritó - Bueno, la verdad ya no sé de que me extraño. He visto a tu amiga en este mundo, la que estaba en la cafetería el día en que nos conocimos y, la verdad, ya me costó creer que fuese la misma persona, pero después de eso debería haberme ido acostumbrando. Aunque sí que te ves diferente, muy diferente. No creo que hubiese adivinado que eras tú en un millón de años, con toda la gente que ha venido a verme hoy.

Las pruebas de “bienvenida” siempre eran así para todos, pensaba Banshe, y más si eras un... Banshee se fijó entonces en las hebras de energía que salían de la espalda del chico. Intentó sostener una con las manos. Era una sensación extraña, difícil de describir si nunca se ha experimentado. Las hebras no eran del todo materiales, aunque podía aguantarlas con una mano, parte de ella se hundía en la carne, provocando un ligero calor.

- Son extrañas - dijo él - ¿Qué son?

- ¿Aún no te han hablado de ellas? - él negó con la cabeza - Verás. En este mundo todos generamos cierta cantidad de energía mágica en nuestro cuerpo. A su vez, todos nosotros irradiamos cierta cantidad de energía mágica, la cantidad de energía que nuestro cuerpo no puede manejar y que debe expulsar si no utilizamos. Esa cantidad de energía nos marca el poder mágico que poseemos, debido a que todos los humanos podemos albergar más o menos la misma cantidad de energía en nuestro interior y lo que cambia es la cantidad que generamos. - Banshee hizo una pausa, acariciando la hebra que estaba en su mano - Tu caso es especial, generas tal cantidad de energía que la que expulsas se vuelve visible. Y ésta se manifiesta como finas tiras de energía, similares a alas. Es por eso que a los que son como tú los suelen llamar alados.

El muchacho hizo una mueca, mirando hacia arriba.

- No me he enterado de nada - sonrió

- Bueno, - rió Banshee - ya irás entendiéndolo. Te enseñarán también a hacer que desaparezcan, al menos temporalmente. Sea como sea, estas alas siempre estarán contigo, recordándote quien eres.

***

Fuera como fuere, el tiempo pasó en ambos mundos. El muchacho creció en experiencia dentro del Interior, siendo entrenado por otros exteriores como él. Le enseñaron a manejar sus poderes interiores, le enseñaron a dominar el fuego con el que estaba ligado.

Pero a Banshee no se le permitía entrar en la academia. Es cierto que podía escabullirse entre las sombras y entrar sin ser vista. Podía encontrar un lugar oscuro en el patio de entrenamiento, donde nadie la viese y observar los entrenamientos. Le divertía ver como Ondina practicaba con el muchacho, instruyéndole en el combate y viendo como incluso a la experimentada guerrera a veces le costaba mantener a raya al nuevo. El chico había demostrado una velocidad excepcional y mucho talento usando una espada en cada mano. Sin embargo, no podía acercarse sin ser vista.

Los únicos momentos en que podía pasar buenos ratos con él eran en el Exterior, tras terminar las clases de la universidad y reunirse todos juntos en la cafetería. Le gustaba oír a Alfa y Omega reírse con él. No era un Merodeador, pero se había integrado con los cuatro oficiales como si uno más de ellos se tratara.

Pero cuando eres un exterior, tienes dos vidas. Ambas son parte de ti y no estás completo sin una de ellas. Y por supuesto, Banshee sólo sentía que estaba con el muchacho a medias. Su relación con él no era completa.

Así que un día se arriesgó. Era de noche entonces, pasada ya casi toda la tarde y apenas quedaba ya nadie entrenando, salvo el chico que había decidido quedarse antes de marchar hacia el Exterior a descansar. En el patio de entrenamiento nada se veía, salvo sus alas brillantes que lo hacían parecer un ave envuelta en llamas. Estaba concentrado y con los ojos cerrados cuando Banshee se le acercó a él.

- ¿Te han dejado solo? - le dijo ella mientras entraba en el patio.

- Eso parece. Se fían ya de mí lo suficiente como para dejarme entrenar a solas - él abrió los ojos y miró hacia donde estaba ella.

- Vaya. Ya puedes ver en la oscuridad, - advirtió - me has visto llegar. ¿Que tal entrenar un rato conmigo? Puede ser interesante - Banshee sacó dos cuchillos que llevaba en la cintura.

- Está bien. Pero... ¿puedes ver también en la oscuridad? - el chico se concentró un momento, lo suficiente para hacer desaparecer las alas. Acto seguido se puso en guardia con las dos espadas en posición defensiva.

- Interesante - sonrió ella - has aprendido mucho en tan poco tiempo. - Ella también se puso en guardia. Aquello empezaba a excitarla mucho. Tenía ganas de combatir - Y sí, yo también puedo ver en la oscuridad - rió.

Banshee inició la ofensiva. En lugar de atacar de frente, dio un salto lateral con un pie y con el pie contrario se impulsó a continuación hacía el chico. Él se vio obligado a cambiar de posición bruscamente, para no dejar su flanco al descubierto y paró la embestida a duras penas. Banshee, lo había pillado por sorpresa, la última vez, decidió él. Acto seguido, él empujó a Banshee hacia atrás, lo que le hizo retroceder para no caer al suelo. El muchacho aprovechó para golpear dos veces, una con cada espada a sendos cuchillos y abrir la guardia de Banshee. Hecho esto aprovechó para dirigir una patada al estomago de su contrincante, lo que hizo que Banshee tuviese que echarse al suelo para poder esquivarla.

Dando una vuelta hacia atrás y de un salto, Banshee se levantó del suelo. El chico combatía bien y era rápido. Sí, definitivamente aquello le divertía mucho. Y estaba muy excitada. Volvió a la carga, esta vez propinando una serie de golpes con los cuchillos con la intención de abrir la guardia del muchacho, pero este era rápido y se defendía bien. En el último golpe de ella, el chico consiguió ponerse a un lado y golpear con el pomo de la espada en la espalda de Banshee. Ella cayó al suelo dolorida.

- Me estás engañando, ¿verdad? - dijo él divertido.

- ¿Qué quieres decir? - dijo ella también divertida en el suelo.

- Puedes hacerlo mejor, mucho mejor. Estoy convencido de ello. ¿ Por qué no luchamos con todas nuestras fuerzas? Quiero ver hasta donde puedes llegar.

Ella se levantó. Su cara era la de un demonio divertido, al que su víctima acaba de provocar. Sonreía con una sonrisa maligna y en su interior no deseaba más que lo que el chico le acababa de proponer. Aunque, tal vez, aquello sólo era por pura vanidad, pues ella sabía como acabaría aquello.

- Está bien - dijo ella sin dejar de sonreír. Y guardó los cuchillos. - Pero despliega las alas también. Así estaremos en igualdad de condiciones.

Él obedeció. En un momento las hebras de energía volvieron a aparecer, una a una, iluminando parte del patio de entrenamiento. Por su parte, ella extendió los brazos en posición diagonal hacia el suelo. De cada una de las muñequeras que llevaba surgieron cuatro finas cuchillas.

- Cuchillos psíquicos. - dijo ella divertida - Ahora te demostraré el verdadero poder de lucha de un Merodeador.

- Adelante - dijo él sin vacilar. Y repitió la posición de inicio anterior.

Pero lo que fue un inicio de combate similar, se convirtió en algo totalmente distinto. Banshee volvió a usar un salto lateral para atacar por el flanco, pero esta vez apenas se la vio venir. Él ni siquiera estuvo seguro de si le había tocado con los cuchillos o si había sido una ráfaga de aire lo que lo había golpeado. Seguidamente, ella comenzó a propinar un vendaval de golpes sin dar tregua alguna pero sin intención de golpearlo a él, sino a sus espadas.

- Por cierto - dijo ella sin detenerse - no te preocupes si mis cuchillos te atraviesan. Sólo hieren si tengo intención de que lo hagan. - dicho esto, Banshee le propinó un golpe con los cuchillos en el vientre. Él notó como los cuchillos se hundían en la carne. El dolor le hizo apoyarse con una rodilla en el suelo, pero al mirar no tenía herida alguna y el dolor se iba desvaneciendo. - ¿Ves? - dijo ella divertida.

Él sonrió. Volvió a ponerse en pie, pero está vez fue él quien atacó. Inició su turno de estocadas, pero fue en vano. Banshee apenas parecía moverse para bloquear los ataques, simplemente ponía el cuchillo iba a ir la espada. Dio un paso atrás y se abalanzó sobre él para cambiar los papeles y ser de nuevo ella la atacante. Tras una furia de golpes, una de las espadas salió despedida por el aire, aún así él mantuvo la posición conforme pudo. Pero al cambo de unos cuantos ataques no pudo más y cayó al suelo.

Entonces hubo algo que la misma Banshee no tuvo en cuenta. Mientras él caía al suelo, ella se enredó en sus alas y cayó sobre él. Él se quedó en el suelo apoyado sobre sus codos, ella de rodillas sobre él y ambos se quedaron mirando. Excitada como estaba después de su exhibición de poder y en aquella posición, ella no pudo aguantarlo más y se abalanzó sobre él.

Y así terminó el combate, mientras él se quedaba sin aliento, mientras ella le besaba....

lunes, noviembre 12, 2007

Tales From The Inner Lands - Principio de la Oscuridad (Parte I)

Banshee corría por en medio de las callejuelas de la ciudad en ruinas. Dos lagartos malditos podían ser sencillos de despachar, dos humanos malditos posiblemente también, dependiendo de quien se tratase. Pero aquel grupo podía ser un problema al que no estaba dispuesta a enfrentarse. Además, ellos no trabajaban así, ellos eran los Merodeadores y trabajaban en grupo. El propósito de correr no era huir de sus perseguidores, sino de servir como señuelo para atraerlos al resto.

- ¡Jefa! - oyó la voz de Alfa por su intercomunicador – te acercas a nuestra posición. Omega y yo estamos listos.
- Yo también estoy lista y en posición – añadió Nana después de que Alfa terminara de hablar
- Muy bien. Alfa, Omega, encargaros de los dos pesados estos. Mientras tanto, Nana, tú y yo nos ocuparemos de los reptiles.
- Entendido – se oyeron tres voces al unisono

Los lagartos corrían rápidos detrás de Banshee, seguidos de cerca por los dos malditos. Si el Awryn podía convertir en bestias a los humanos, se podía imaginar en qué podía llegar a convertir a un animal, incluso aquella raza de lagartos que por naturaleza eran hervíboros y muy pacíficos. Por desgracia para ellos, también eran propensos a ser malditos. Banshee corría sin darles tregua. Su talento de dominar el aire le permitía prácticamente correr como si fuese parte de una ráfaga más de viento.
Corrió hasta el final de una calle y allí se detuvo, esperando la llegada de los reptiles, sin vacilación alguna, incluso cuando los animales eran tan enormes que debía elevar la vista para mirarles los ojos e incluso cuando se dirigían hacia ella sin detenerse.
Dos figuras salieron de ambas esquinas de la calle. Con un movimiento casi imperceptible, cortaron el paso a los humanos. Acto seguido y con similar habilidad, propinaron una serie de golpes a ambos malditos que hizo que cayeran al suelo inconscientes y posiblemente con algo roto. Mientras tanto, una extraña música de flauta sonaba desde entre las ruinas y hacía que los lagartos frenasen su carga. Uno de ellos, sin embargo, intentó propinarle un mordisco a Banshee. Sin esfuerzo, ésta esquivó la dentellada y clavó sus cuchillos en el cuello del animal, provocándole la muerte. El otro lagarto caía inconsciente al suelo, presa del canto mesmerizante de la flauta. Banshee sonrió satisfecha mientras el resto del grupo se acercaba.

- ¡Muy bien! - guiñaba un ojo al resto – Me encanta trabajar con vosotros, sois geniales. - Alfa y Omega se propinaban un golpe amistoso el uno al otro, mientras que Nana sonreía al oir las palabras de satisfacción de su líder.
- Somos buenos y punto – decía entre risas Alfa
- No te lo creas mucho – le sacaba la lengua Omega – se te va a subir a la cabeza.
- Ahora nos falta lo que hemos venido a buscar – prosiguió Banshee – el cristal psíquico no debe estar lejos.

Los cristales psíquicos eran una materia capaz de albergar gran cantidad de energía. Curiosamente, su existencia se encontraba ligada a los malditos y sólo ellos eran capaces de utilizar la energía acumulada en su interior, además de ser atraídos hacia éstos. Los Merodeadores por su parte, podía aprovechar igualmente la energía en el interior de los cristales y la utilizaban principalmente para hacer funcionar sus cuchillos psíquicos. Que ellos pudiesen también, era un efecto remanente de haber estado una vez maldito.
Banshee se concentró, percibiendo las vibraciones psíquicas del cristal. Estaba cerca y era fácil de encontrar. Allá entre los escombros de lo que había sido un edificio lo encontró, sin demasiada dificultad. Un fragmento de cristal bastante grande, de unos 30 centímetros de longitud. Banshee lo miró satisfecha y volvió a sonreír.

- ¡Listo! - se dirigió al resto – ahora ya podemos volver. Dentro de nada el nuevo será acompañado a través de su primer viaje a través de un portal y quiero estar allí cuando suceda.
- ¿Uuuh? - Alfa se acercó a Omega para hablarle al oído, aunque sin embargo, sin intención de que no se lo escuchara – la jefa tiene mucho interés en el nuevo.
- No se lo digas a nadie – Omega imitó a Alfa – pero creo que se ha enamorado.

Banshee los miró a los dos y les frunció el ceño. Ellos por su parte ahogaron una carcajada sonora.

- ¿Por qué no os vais a la mierda los dos? Es una orden.
- ¡Sí, señora! - gritaron al unisono los dos – ¡Ahora vamos! - acto seguido desaparecieron de la vista de Banshee
A su vez, Nana dedicaba una sonrisa a su amiga.
- ¿Estás nerviosa? - le dijo, aún sabiendo la respuesta
- Bastante, ya sabes lo que significa ese chico para todos
- ¿Sólo eso? - levantó las cejas Nana
- Bueno, vale. Me gusta. Y tengo muchas ganas de ver su aspecto en el Interior
- Estate segura de que será tan mono como en el Exterior – Nana le guiño un ojo a Banshee. Hecho esto se dirigió hacia donde había visto desaparecer a Alfa y a Omega.
- De eso no tengo la menor duda – se dijo a sí misma en voz alta Banshee. Y se dirigió a reunirse con el resto.

***

- ¿Cómo que ya lo habéis traído aquí?- la cara de Banshee era la de la misma incredulidad al oír las palabras de Ondina.
- Lo siento, estabais fuera y me estaban presionando para que lo hiciese lo más rápido posible. No sabía cuando ibas a volver, así que tuve que tomar una decisión
- ¡No me vengas con historias! Sabías lo importante que era esto para mi y que volveríamos enseguida – Banshee bajo la mirada y se puso la mano en la frente, enfadada... muy enfadada – Esto no te lo voy a perdonar nunca, Ondina.

Ondina exhaló aire sonoramente, sin saber que decir. Al cabo de unos segundos, concluyó:
- Bueno, al menos si quieres te puedo acompañar a verlo. Hay algo más que deberías ver, ese chico puede llegar a ser mucho más de lo que nos pensábamos.
La cara de Banshee se alegró por un momento, olvidó el rencor que le había causado Ondina y se vio aliviada con lo que le ofrecía. Pero se preguntaba a qué se refería con esa última afirmación.
- ¿Más de lo que esperábamos? ¿Qué es?
- Sígueme – le indicó Ondina – te lo mostraré. Creo que te va a gustar verlo por ti misma. Además, creo que querrás ver su aspecto aquí en el Interior.
- Más que nada en el mundo – pensó Banshee

***

Ondina llevó a Banshee a través de la Academia de los Llegados, un lugar donde se preparaba a los que acababan de atravesar un portal a afrontar su nueva vida. Los exteriores eran tratados como parte de la sociedad una vez llegaban a los Reinos Interiores, sin embargo, nadie les enseñaba a serlo. Era por ello que existía aquel lugar, una academia para entrenar a los nuevos, llevada por aquellos que ya habían pasado por la experiencia. Eso tenía sus ventajas, pero tenía sus inconvenientes para Banshee. No había nadie mejor que conociese por lo que tenía que pasar un exterior que otro exterior, por lo que los mejores entrenadores siempre eran éstos. Sin embargo, los más reacios a tratar con malditos o incluso exmalditos, eran los propios exteriores, ya que aquellos malditos habían sido alguna vez compañeros suyos y eran ellos los que tenían que cargar con este dolor. A Banshee le hubiese sido imposible entrar en aquel lugar sin ayuda de Ondina... o sin colarse sin ser vista, como hacía muy a menudo.
Al llegar a uno de los laboratorios médicos se detuvieron. El chico estaba allí, recibiendo un chequeo. Estaba de pie, sobre un scaner de cuerpo entero, completamente desnudo y con los ojos cerrados.
- De la raza del fuego – se dijo a sí misma cuando lo vio, abriendo los ojos de par en par y acelerándose el corazón. Ni siquiera que estuviese ver al chico desnudo había hecho que se excitase tanto. Su piel anaranjada, su pelo de un color rojo intenso y sus ojos, que ahora no podía ver, pero que indudablemente eran del mismo color, lo habían conseguido. El deseo o el sueño que tenía Banshee desde que conoció a aquel chico se había cumplido y, al mirarlo, Banshee pensaba que incluso lo había superado con creces.
Además, como decía Ondina había algo más. De la espalda del muchacho brotaban unas finas tiras rojas espectrales de energía pura. Se alargaban desde ésta hasta casi tocar el suelo y flotaban sin tocarse unas a otras.

- Un alado – dijo Banshee, tocando con los dedos el cristal de la ventana que la separaba de la habitación donde estaba el chico.
- Un alado – repitió Ondina – Increíble, pero cierto. He revisado los archivos de la Academia y no he encontrado antecedentes de alguien que fuese un alado desde la primera vez que entró en el Interior. Ese chico es único.

Pero a Banshee no le importaba aquello. Lejos de toda la política de la Academia y de la lucha contra los malditos, para ella aquel chico era único... pero de otro modo.

jueves, noviembre 08, 2007

Coredump - Volcado de Memoria (IV)

Y seguimos, que nos faltaba uno ^^

Como siempre, recomiendo leer al menos Volcado de Memoria (II) y no esta de más leerse Volcado de Memoria (III) ya que pueden haber datos para poder seguir mejor esta entrada.

LA PLAGA

La maldición no afecta a todos por igual. El Awryn afecta antes a los más débiles que a los más fuertes, pero a cambio añade los poderes de las sombras a aquellos que ya tuviese el maldito afectado por él. Prueba de ello son los integrantes de la Plaga, capaces de rivalizar uno a uno contra los Inmortales, sus eternos rivales.
Aún cuando la Plaga es un grupo independiente y bastante caótica, se dice que una figura mueve sus hilos desde las entrañas del Awryn: Dark Raven. Sus integrantes son:

Slash - Líder del grupo y tal vez el integrante más fuerte de ellos. Slash mantiene una lucha personal con Céfiro desde que en un encuentro con el arquero, éste estuvo a punto de quitarle un ojo a Slash. Desde entonces, Slash conserva una cicatriz en su ojo izquierdo y un fuerte odio hacia Céfiro. Slash recibe su nombre por utilizar el viento como arma, haciendo que corte como cuchillas lanzadas contra sus enemigos.

Caribdis - El más nuevo de la Plaga es una prueba de como no se deben hacer las cosas cuando se trata con malditos. Escilla y Caribdis eran amantes antes de ser malditos. Dado que las relaciones amorosas no encajan bien en las sociedades de malditos, lo más probable es que hubiesen acabado huyendo de entre ellos. Pero no fue así. Antes de que esto fuera posible, Ondina y Escilla tuvieron una pelea a muerte. Ondina salió victoriosa de aquello y Caribdis juró venganza contra quien había acabado con su amante, perdiendo toda esperanza de redención.

Jinx - La historia de Jinx es similar a la de Banshee en concepto, aunque no en forma. Jinx fue un chico con mala suerte, allá donde fuese le acompañaba y le hacía la vida imposible. Cuando consiguió atravesar un portal al Interior, creyó que por fin su suerte cambiaría, pero no fue así. Fue maldito y esto provocó que se hundiera en una tristeza absoluta. A diferencia de Banshee, él no tenía un amigo que lo sacara de allí y fue consumido más y más por el Awryn.

Pyrexia - Posiblemente la más peligrosa del grupo sin ser necesariamente la más fuerte, Pyrexia disfruta con la violencia y viendo como las llamas lo devoran todo. Ella nunca ha tenido posibilidad de redimirse; cuando era exiliada ya era violenta y se enzarzaba a menudo en peleas por el simple hecho de golpear a alguien. Cuando entro en el Interior se serenó durante el tiempo que recibió entrenamiento, pero al poco fue maldita y su anterior naturaleza volvió a surgir.

jueves, octubre 25, 2007

Alice Bloodrose. Biografía de un Vampiro Malkavian

Rebuscando entre CDs viejos, he encontrado un relato que en su día me gustaba cómo quedó. Se trata de la biografía contada por ella misma de Alice Bloodrose, un personaje creado para una partida de Vampiro: La Mascarada. Os dejo con él, a ver que os parece.


ALICE BLOODROSE

¿Hola? ¿Hay alguien? ¿No? Entonces hablaré para nadie.

Os voy a contar mi historia, la de una niña rica británica que acabó siendo algo totalmente diferente. No os voy a decir qué o acabaría perdiendo la intriga… pero sabiendo que esto te lo está contando un vampiro Malkavian poca intriga puede tener.

Bueno, pues eso. A lo que iba:

Nací hace ya unos 100 años, poco más, poco menos en la colonia británica de la India, rodeada de sirvientes, vacas e hindúes (cosas que tiene la India, hay muchos).

Mi padre, un mal nacido comerciante que se casó con una dama de la alta sociedad victoriana. Luego me tuvieron a mí, que cosas.

Tendría yo unos 10 años cuando mi padre se arruinó por completo. Tuvo la genial idea de asesinar a mi madre y luego suicidarse. Después de eso y sin familia, me mandaron a un orfanato en Inglaterra, donde pasé unos años difíciles (los orfanatos ingleses no tenían fama de ser como el castillo de Harry Potter, precisamente).

A los 14 años me escapé, harta de vivir en ese tugurio, y acabé en otro tugurio similar: las calles de Londres. Durante varios años me las arreglé bastante bien. Encontré amigos en ellas, buscaba comida en donde podía y de vez en cuando robaba a pequeña escala (bollos, pan o cualquier cosa que pudiese echarme a la boca).

Tres años más tarde conocí a Oliver. Me ayudó en cuanto pudo para que saliese de la calle. Me dio trabajo ayudándole en su taller de aviones y me enseño a pilotarlos. Un tío majo, después de serlo lo mataron. Voló junto a la aviación inglesa en la primera guerra mundial. Murió en un incendio….

. Os pillé. En realidad lo derribaron los alemanes, o los austriacos, no se, da igual. El caso es que se chafó los morros con el ala del avión y eso hizo que el cerebro se le saliese por detrás.

La muerte de Oliver acabó con mis enlaces con el mundo humano. Cuando supe la noticia, recuerdo que mi cabeza empezó a darme vueltas (en sentido literal, o eso recuerdo yo) y todo se apagó a mi alrededor.

Creo que por un tiempo me volví loca. Afortunadamente me he curado…

Estuve vagando un tiempo sin rumbo ni dirección. No se cuanto tiempo. No veía nada ni a nadie. Vomité varias veces… a alguien no le hizo gracia.

Entonces apareció Tío. Tío era muy majo, más que Oliver me atrevería a decir. Me enseño a mirar por sus ojos y ver, me enseño a escuchar por sus oídos y oír. Empecé a ver de nuevo, vi a nadie y lo saludé, veía a las personas que veía antes, veía fantasmas. Veía conejos blancos entrando en madrigueras, gente detrás de los espejos, extraterrestres, enanitos de 7 en 7. Veía muchas cosas que sólo yo podía ver. Tío me llevó a una sala donde la gente caminaba por el techo. Allí me presentó a sus amigos, una mujer vestida de blanco con el pelo igual, un tipo que hablaba mucho y otro que decía ser el padre de todos los que estábamos allí. Me dijeron que buscara un sitio entre ellos. Luego se fueron todos, excepto la dama de blanco.

Ella me enseñó muchas cosas, me enseño a coger una pajita para chupar sangre del cuello de la gente sin que se diesen cuenta. Me enseñó a mostrarles como ver por mis ojos y como hacer que los suyos no me viesen. Después de enseñarme todo eso nos despedimos y dijimos que nos encontraríamos mas tarde.

Empecé a viajar por el mundo, a ver cosas y guardármelas en mi cabeza. Durante la revolución bolchevique me dediqué a pegarle collejas a los rusos, durante la 2ª guerra mundial jugaba a la gallinita ciega en los campos de minas alemanes. Durante el régimen franquista jugaba al pilla pilla con la guardia civil española. Como nadie quería jugar conmigo me marché al nuevo mundo. Me fui a América, estuve un tiempo con unos tipos que llevaban flores por todo el cuerpo y sólo hablaban de paz, hay quien diría que me vio en la Luna, junto a Neil Amstrong, pero eso es mentira, juro que se lo han inventado.

¿Y que es de mí hoy en día? Bueno, pues hace poco me hice con una mierda de fábrica de nosequé que funcionaba de pena y la convertí en una fructífera fábrica de comida para perros. ¿Y ahora? Bueno, va siendo hora de cumplir una vieja promesa. Vamos a buscar a la dama de blanco….


jueves, octubre 18, 2007

Tales From The Inner Lands - Primer Encuentro

No más volcados de memoria. Hoy algo un poco más serio: un relato corto (aunque bastante más largo que una entrada normal) que cuenta cómo se conocieron Banshee y Dark Raven. Recordad que tanto Dark Raven como Ondina y Céfiro, salen descritos en Volcado de Memoria (II) y Banshee en Volcado de Memoria (III). Si queréis tener más datos del trasfondo tanto de ellos, como del mundo que los rodea, no dudéis en leerlos si no lo habéis hecho ya. Sin más, os dejo con el relato. Que lo disfrutéis.


PRIMER ENCUENTRO


Banshee corría por los pasillos de la universidad. Estaba contenta, muy contenta, capaz de comerse el mundo. Había acabado las clases y pronosticaba un gran día.
Corría escaleras abajo, bajando los escalones de dos en dos. Cosa rara en ella, porque normalmente le costaba bastante bajarlos de uno en uno. Solía acabar resbalando y cayendo de culo, para desdicha de su dolorido trasero y para diversión de quien la veía caer. Pero hoy no, hoy tenía demasiada prisa para caer. O tal vez era esa sensación de flotar en el aire la que la mantenía sin apenas tocar los escalones.

Llegó a la cafetería y dio un repaso visual a toda la sala. Varias pijas charlando, un tío bueno al que ya tenía calado pero que posiblemente nunca le dirigiría la palabra (ella era así, que remedio u_u), un par de camareras recogiendo las mesas sucias. Maldición, Alfa y Omega habían entrado a clase ya. Y volvió a maldecir cuando vio quien había allí: a un lado se encontraban Ondina y Céfiro manteniendo una discusión sumamente divertidos. Bueno, hoy estaba de buen humor, los saludaría por lo menos.

Ondina había sido en tiempos pasados la mejor amiga de Banshee. Pero sucesos diversos que ahora no vienen al caso (y tal vez el hecho de que Banshee estuvo a punto de matar a Ondina de forma poco accidental) hicieron que su amistad quedara dividida. Ahora se veían a menudo, aunque Banshee se sentía incomoda con Ondina e intentaba evitarla. Por su parte, Ondina le guardaba cierto escepticismo por el hecho de que Banshee fuese maldita por el Awryn, aparte de hacérsele incomodo el hecho de que estuvo a punto de morir en sus manos.Por su parte, Céfiro era la mano derecha de Ondina en el Interior, el mundo más allá del nuestro. Un tío bastante guapo a opinión de Banshee, que se preguntaba como conseguía cazarlos Ondina (¬¬). Los rumores decían que en el Exterior estaban saliendo. Que se lo estaba tirando, eso seguro. Ondina no perdía el tiempo en esos aspectos.

- ¡Hola! - dijo Banshee a la pareja, con una sonrisa de oreja a oreja - ¿Habéis visto a mis compañeros?
- ¡Mira quien está aquí! - sonrió divertida Ondina, ignorando completamente la pregunta – Precisamente estábamos esperándote.
- La parejita feliz han estado hace un momento y se han marchado – dijo Céfiro, contestando a la pregunta y refiriendose a Alfa y Omega de forma burlona – La chica de las rastas no ha estado por aquí.

Banshee puso cara de tristeza. Había perdido la oportunidad de intentar que Alfa y Omega se quedasen un rato más por la cafetería (que mala influencia xP) y posiblemente Nana no había bajado aún... de pronto se le pasó por la cabeza la idea de que Ondina había dicho que la esperaba para algo...

- Esto... ¿has dicho que me esperabais? - dijo sorprendida
- Cierra los ojos y siente la esencia de los que están dentro de la cafetería – le indicó Céfiro – te sorprenderá lo que vas a sentir.

Banshee obedeció. Cerró los ojos y trató de leer la esencia de las personas allí dentro. Las esencias de Céfiro y Ondina eran bastante fuertes. Aunque ocultas, podía leerlas porque sabía que estaban allí. La mayoría eran humanos corrientes, nada que valiese la pena. Pero al llegar a un rincón de la cafetería, percibió una tensión de esencia muy elevada. Si su sentido para captar la esencia pudiese quedarse ciego, sería comparable a encender de repente una luz potente delante de los ojos.

- ¡Diooos! - dijo sorprendida Banshee
- No, no es él – dijo con ironía Ondina – pero se aproxima más que nosotros. El poder de ese chico es extraordinario – Ondina señalaba a una figura solitaria, sentada en el fondo de la cafetería.
- ¿Y que queréis que haga yo? - Banshee se quedó mirando al chico. De piel clara, moreno, delgado y con gafas. Un poco raro. Estaba leyendo un libro, sentado sólo en un rincón sin ninguna compañía. - Es mono – dijo al fín.

Céfiro empezó a reír y Ondina le dedicó a Banshee una sonrisa burlona. Banshee ya sabía de qué habían estado hablando antes de llegar ella.

- ¿Lo ves? Ya te lo dije, Céfiro. Como si no la conociera desde que íbamos al instituto. Sé perfectamente como piensa (:D)- hizo una pausa - Necesitamos que alguien se gane su confianza para contarle quién es realmente. Por desgracia no creo que si ninguno de nosotros dos se le acerca, le crea cuando le contemos la historia de que hay dos mundos paralelos y que puede viajar entre ellos. No podríamos ganarnos su confianza. En cambio tú sí.- Ondina frunció el ceño sin deshacer su sonrisa burlona – Lígatelo.
- ¿¡ Queeeeeé!? - los ojos de Banshee se abrieron de par en par, sin poder creer lo que oía.
- Vamos... estoy seguro de que ese chico está ansioso por echar un polvo. No te será difícil – le guiñó un ojo – Además, necesitas relacionarte un poco más con los chicos.
- Ya me relaciono con Alfa y Omega – dijo un poco avergonzada Banshee

Ondina miró a Banshee con cierto desdén.

- ¡Maldita sea! Los gays no cuentan – dijo casi gritándole – estoy hablándote de sexo, de echar un polvo, de copular. Ahora ve ahí y lígate a ese tío. Y cuando digo ahora es ¡Ahora!

Banshee quería hacerlo, quería intentar ligárselo. Pero no podía. No así tan de repente (>.<) No lo había hecho nunca... ni siquiera lo había intentado.

- Si no lo haces por ti – continuo Ondina – hazlo por redimirte. Ese chico puede ayudar mucho a los reinos del Interior a luchar contra la Maldición. Si eres tú la que lo trae, estoy seguro de que la gente te perdonará un poco más que una vez estuvieses maldita.

Banshee no sabía si Ondina estaba haciendo todo aquello porque realmente la necesitaba, por diversión o simplemente por joder un poco. Pero en fin, allá iba. Tomó aliento y se dirigió al fondo de la sala. Las piernas le temblaban y la cafetería se alargaba más y más. - Por favor, no tropieces ahora (>.<) - se repetía una y otra vez. Después de varios kilómetros (en la cabeza de Banshee lo habían sido), llegó delante de la mesa.

- H... ¡Hola! - consiguió decir, mientras pensaba – Original, muy original. Venga, aún no pareces una tonta rematada. ¿Qué le digo después?... ¿Que tal guapo? No, ¡Dios! >.< ... ¿Qué haces? ... ¿No es obvio? ¡Está leyendo!

- Dime. ¿Puedo ayudarte? - dijo el chico, levantando levemente la mirada de su lectura.

- ¿Quieres echar un... ¡Maldita Ondina! Menos mal que esto no he llegado a decirlo, solo lo he pensado. Te mataré, te mataré... juró que lo haré... no sé por qué fallé aquella vez ¬¬ - de pronto se le ocurrió mirar el título del libro y al fin consiguió decir - ¿“Tiempo para amar”? Cualquiera diría que te gustan las novelas románticas- ¿el sarcasmo funcionaría?

El chico le dedicó una mirada fija, mientras le fruncía el ceño

- Pues “Cualquiera” se equivocaría – le dijo. Obviamente el sarcasmo no funcionaba. Él sabía hacerlo mejor. Sin embargo, Banshee ya tenía más claro qué hacer. Se sentó delante del él.
- Personalmente, prefiero “Puerta al verano” - le sonrió

Él cerró el libro, marcando la hoja con un dedo y miró sorprendido a Banshee. Ella mientras tanto sintió cierta satisfacción. Había conseguido lo que quería (^_^)

- ¿Te gusta leer a Heinlein? - ella se limitó a sonreir aún más cuando oyó la pregunta. - increíble, no suelo encontrar a gente que le guste leer, y menos ciencia ficción.

En ese momento, Banshee estaba eufórica por dentro. Aquello era facilísimo. No entendía por qué no lo había intentado antes. Decidido... debía hacerlo más a menudo (^_^)

Sí, decididamente. Hoy iba a ser un gran día.

martes, septiembre 11, 2007

Coredump - Volcado de Memoria (III)

Recomiendo haber leído Coredump - Volcado de Memoria (II) antes de continuar, ya que esto es parte de lo contado en esa entrada.

MERODEADORES

A pesar de que el Awryn es peligroso, no es del todo incurable. Existe una mínima posibilidad de aplicar un conjuro que lo elimine del cuerpo del maldito de forma permanente e irreversible. Sin embargo, esto es complicado. La extirpación del Awryn ha de ser voluntaria lo cual es difícil debido al carácter violento de los malditos. Aunque así sea hay muy pocas posibilidades de sobrevivir a la transformación. Para aquellos que no quieran que se les extirpe el Awryn o para aquellos no preparados para que se les extirpe, su suerte es la misma: una muerte lenta y dolorosa.
Aún así hay exteriores que lo han conseguido, han vuelto de la maldad más absoluta que representa el Awryn. Sin embargo, la sociedad interior normalmente les da la espalda. Sus crímenes y atrocidades son recordados por siempre y rara vez se los perdona.
Los Merodeadores fueron fundados por tres exteriores que consiguieron volver de aquel mal, Banshee, Alfa y Omega. Su función es la de proporcionar una mano a todos los que no tengan un hogar al que volver dentro del Interior. Para ser reconocidos y no ocultarse de nadie, los Merodeadores suelen llevar uniformes similares: unos pantalones y un chaleco de cuero azul, con la parte de arriba hasta el pecho de color negro. Además todos suelen llevar un par de cuchillos de muñeca que funcionan con cristales psíquicos. El uso de éstos es complicado para cualquiera, pero por algún motivo, los que vuelven de la maldición tienen una facilidad de uso increíble.
Actualmente son muchos los miembros dispersos por todos los reinos, pero estos son sus oficiales:


Banshee - De piel oscura y pelo largo y plateado, Banshee es casi sin duda la exterior con una historia más triste en el Interior. Ella fue la que estuvo a punto de matar a Ondina mientras aún estaba maldita. Después de aquello, su desesperación fue tal que se arrancó a sí misma el Awryn. Al no poder volver a mirar a su amiga a la cara después de lo ocurrido, buscó a Alfa y a Omega para fundar los Merodeadores. Ahora sin embargo su destino no es mejor. Ella fue la primera persona que contactó con Dark Raven y, antes de que éste fuese maldito, se enamoró de él. Ahora sabe que posiblemente deba ser ella la que le dé el golpe de gracia que elimine la amenaza que éste representa.
Aún con la carga que sostiene Banshee, ella es alegre y cordial, además de ser leal a sus amigos y aliados, sobre todo a los que se encuentran en los Merodeadores y no pierde la esperanza de algún día hacer las paces con Ondina.
Sus armas predilectas, aparte de los cuchillos psíquicos, son un par de kukris o un par de cuchillos largos.

Alfa y Omega - Inseparables allá donde vayan y distintos como el Sol y la Luna. Alfa es de piel anaranjada y pelo rubio blanquecino, Omega es de piel clara y pelo como el azabache. No está muy claro desde cuando son amantes, si fue antes de entrar en el Interior o bien se conocieron después. Lo que si es seguro que su suerte fue muy diferente a la de Banshee. Fueron malditos casi a la vez y permanecieron juntos durante el tiempo que lo estuvieron. Al no encajar entre los malditos y con la esperanza de continuar juntos, se extirparon el Awryn el uno al otro. Al tiempo, Banshee contacto con ellos y se convirtieron en grandes amigos de ésta.
Ahora forman una pareja de lucha inigualable, por separado no son grandes luchadores, pero juntos pueden enfrentarse solos incluso a todos los Inmortales juntos.
Sus armas predilectas, si no usan los cuchillos psíquicos, son los propios puños.
...ah, y por cierto. Por si alguien se preguntaba quien es el chico y quien es la chica. Ambos son chicos ;)

Nana - De piel pálida y pelo dorado a trenzas finas. La cancionera de los Merodeadores es sin lugar a dudas uno de los casos de maldición más extraños que se han dado nunca. Su carácter calmado, alegre y afable, hizo que el Awryn apenas le afectase en lo más mínimo. Cuando se la encontraron Banshee, Alfa y Omega, estaba más allá de las tierras tomadas por los malditos, escondiéndose y llorando su suerte. Ahora forma parte de los oficiales de los Merodeadores y, aunque rehuye el combate directo, sus conjuros en forma de canción forman un apoyo perfecto para el resto.
Nana no suele usar armas en combate cuerpo a cuerpo, prefiere no luchar. Sin embargo, si tiene que hacerlo, maneja sus cuchillos psíquicos con gran destreza, siendo un rival temible para cualquiera.

Y hasta aquí pescado vendido... no se olviden de reir y etc, etc para todos... otro día más ^^

domingo, septiembre 09, 2007

Amaranth

Nightwish... nueva cantante después de darle la patada a Tarja por portarse mal, nuevo disco y el esperado debut de ésta primera. Después de haber oído las promo de todas las canciones, tenía muchas ganas de que saliese el single de una de ellas: Amaranth...

Me encanta esta versión. Se trata de la versión orquestal de la misma canción... ale para todos, os guste el heavy metal o no:



Y para los que sí que os guste el heavy metal, el video de la versión original:



Lo cierto es que creo que Annette Olzen tiene suficiente fuerza para hacernos olvidar a Tarja. Le da un nuevo aspecto al grupo, pero sin dejar de ser Nightwish del todo.

En fin... larga vida al heavy metal ^^

Coredump - Volcado de Memoria (II)

Y seguimos, que me ha gustado esto... continuo con una historia que ya tiene sus años, muchos, diría yo. Ha dado vueltas en mi cabeza, han aparecido nuevos personajes y algún que otro ha cambiado de bando. Lo dividiré en varias partes, porque realmente hay mucho que decir aquí ^^

Ahora mismo la titulaba Tales of the Inner Lands (Cuentos de las Tierras Interiores). La trama se desarrolla en un mundo similar al nuestro (el Exterior), pero con acceso a otro mundo paralelo (el Interior). Algunos de los que viven aquí pueden viajar entre ambos mundos y adaptar su cuerpo a ese otro mundo. Ellos son los los exteriores. Allí encuentran un mundo plagado de aventuras y magia, un lugar de ensueño al que cualquiera querría viajar. Pero este mundo está amenazado por una maldición: el Awryn. Una extraña maldición de origen desconocido que sólo afecta a los exteriores más débiles y que los hace más fuertes, pero también violentos, paranoicos e irascibles. Los cuerpos de los exteriores afectados se vuelven oscuras sombras y se alejan de la sociedad interior, convirtiéndose en una amenaza para ella.

Y dicho ésto, los personajes. La trama principal la llevan a cabo un personaje independiente y tres facciones enfrentadas entre ellas: Los Inmortales, los Merodeadores y la Plaga... iré por éste orden.

Dark Raven - Cuando alguien en el interior alcanza cierto poder, éste se irradia desde su cuerpo formando finas hebras brillantes desde su espalda, similares a alas de luz. Ellos son los alados, hay pocos pero no son totalmente extraños de ver. Sin embargo, Dark Raven es especial en ese aspecto: era un alado desde la primera vez que entro en el Interior, de lo cual no hay memoria de antecedentes. El por qué de que un exterior tan poderoso cayó en manos del Awryn es todo un misterio que rompe las teorías que se tenían hasta ahora de la maldición. La fuerza de las alas y la que le ha dado el Awryn lo han convertido en la amenaza viviente más poderosa para los reinos del Interior, pero por ahora se mantiene al margen de toda ofensiva. Se teme que esté planeando algo a gran escala...
(no... no es coincidencia el nombre de mi blog y el de este personaje)

LOS INMORTALES
Su nombre lo recibieron los integrantes originales después de lograr una gran proeza. Pocos son los que han entrado en la fortaleza Rell y salido ilesos o con vida, ellos son de los escasos grupos que además han salido con algo de provecho de ella. Además, sus campañas en la defensa de los reinos contra el Awryn les han dado una fama merecida.

Ondina - en forma exterior de piel pálida y pelo verdoso azulado. Fundó los inmortales para combatir el Awryn después de perder a varios amigos presos de la maldición o asesinados a manos de los malditos. Ella misma estuvo a punto de perder la vida a manos de la que fue antaño su mejor amiga y que después fue maldita. Conoce a Dark Raven, ya que fue entrenadora suya y una de las personas que entró en en contacto con él antes de que éste aprendiera a cruzar los portales al Interior. Sabe que poco puede hacer contra su poder, pero está dispuesta a pararlo cueste lo que cueste. Su regalos de Rell fue la Lanza de los Mil Lagos, capaz de azotar como un látigo con el poder de un tsunami.

Céfiro - esbelto, de piel clara y pelo oscuro. El mejor arquero de los reinos y enemigo acérrimo de Slash (ver la Plaga, proximamente ;) ) al cual le hizo la cicatriz que lleva en la cara. Conoció a Ondina después de que ésta estuviera a punto de morir y junto a ella y Nova es uno de los fundadores de los Inmortales. En sus manos siempre empuña a Tormenta, un arco capaz de usar los rayos como flechas.

Nova - esta mole rubia y de piel anaranjada es la fuerza bruta del grupo. Amigo desde que entro en el Interio de Céfiro, mantienen una gran amistad y una sana rivalidad en combate. Su arma predilecta es Temblor, el arma que se llevó como trofeo de Rell, un hacha capaz de partir la tierra en dos.

Lava - este personaje es algo secundario, ya que suple el hueco que dejó Dark Raven después de decidir que de malo molaba más x) De ojos y pelo rojizo, temerario e impulsivo, aún le queda mucho por aprender, pero Ondina confía en el y en su poder y cree que algún día estará a la altura de los otros tres. No forma parte de los Inmortales originales, por lo que no posee ningún arma especial. Suele usar en combate espadas o mandobles.

Y continuo en la siguiente... si no, me alargo demasiado ^^